Fútbol, política, Tinelli y el Che Guevara

Texto: Julio De Bonis / Fotos: Guille Llamos

 

Matías Lammens, con sólo 37 años, preside San Lorenzo de Almagro desde hace cinco, y su perfil sería un éxito en un hipotético Tinder político. Tanto, que el Pro ya la hubiera dado like, aunque el match no se concretaría por falta de reciprocidad. Es que el Pro se quedó en lo estético, y no indagó en los gustos de su virtual candidato, que estudió en el Nacional de Buenos Aires y tiene en su escritorio un dibujo enmarcado del Che Guevara. Según dejará entrever, su pretendiente ideal sería un partido de centroizquierda y el kirchnerismo no pareciera entrar en su radar.

En la oficina de su distribuidora de vinos, ubicada en el corazón de Boedo, el barrio de su club, que sirve de cable a cielo con su padre que falleció cuando era un niño de siete, Matías Lammens recibe a Almagro Revista para hablar del lodo en el que hay que sumergirse para dirigir un club, de su sobresaliente compañero de fórmula, Marcelo Tinelli, y dará definiciones políticas, que harán que muchos quieran votarlo y que otros deseen que jamás pegue el salto.

-Saliste del Nacional de Buenos Aires, ¿qué tiene ese colegio que genera tantos líderes?
-Más allá de mi caso personal, es un caso interesante de lo que debiera ser este país y de lo que se perdió: una educación pública de excelencia. Me siento muy orgulloso de ser alumno del Buenos Aires porque es público y gratuito. El otro día en una charla con alumnos de quinto y sexto año, les decía que el legado de ellos debía ser que haya muchos Buenos Aires, dos, cinco, cien. El Nacional tiene, por haber estudiado en el mejor colegio de la Argentina gratis, un lindo sentimiento de que uno siempre le va a deber al colegio y de luchar para que los demás tengan las mismas posibilidades que tuvo uno. Son valores que te van formando, porque en la sociedad que vivimos no existen, ningún colegio te forma para eso.

-Asumiste en San Lorenzo en 2012. ¿Cuánto tiempo tardaste en hacer el click de que estabas en el inicio de una carrera con proyección, y no en un toco y me voy en el club de tus amores para ordenarlo?
-Fue paulatino, el principio fue tremendo, había que ordenar mucho porque la situación era caótica, me pasaba desde la una de la tarde hasta las diez, once de la noche en Avenida de Mayo-sede del club-, con todo lo que conlleva. Porque estos cargos uno los disfruta mucho, pero son ad honorem y uno descuida su trabajo, su familia; después cuando pasa el tiempo uno va tratando de equilibrar su vida personal, laboral, también va formando cuadros. Al principio en San Lorenzo yo resolvía cada cuestión que pasaba, hoy tenemos líneas medias.

-¿Están trabajando la sucesión de San Lorenzo?
-Es una de las grandes asignaturas que tenemos de acá al 2019, dejar una línea sucesoria que establezca pautas de crecimiento de San Lorenzo sostenido en el tiempo. A diez, quince, veinte años, ojalá se pueda dar y ojalá la gente siga eligiendo lo que proponemos.

-Tu compañero de fórmula es Marcelo Tinelli, una figura que hace más sombra que la muralla china. Sin embargo, vos muy rápidamente empezaste a tener un peso propio. ¿Esta suerte de independencia es la que genera ese ruido de rumores de enfrentamientos entre Tinelli y Lammens?
-Sin duda puede ir por ahí. Como bien decís son rumores, al final del día no hay nada de eso, pero sí me parece importante remarcar que toda esa exposición que tuve tan rápido, la atribuyo mucho a la generosidad de Marcelo que me dejó ocupar ese lugar, porque sin duda el que me ofrece a mí ser candidato a presidente es Marcelo. En 2012 se votó a Marcelo, a mí no me conocía nadie, después me hago nombre y la gente dijo “bueno a este también lo votamos”.

-Además, a Marcelo y a vos los une una gran amistad.
-La historia con Marcelo es de hace muchos años, porque yo fui al Nacional de Buenos Aires con su ahijado y su primo, Leandro Vital, que es uno de mis mejores amigos, y siempre estuvo la idea dando vueltas. Este proceso nace en 2012 con Abdo -ex presidente de San Lorenzo-, cuando el club estaba desbastado, todos los días renunciaba un miembro de la comisión directiva y San Lorenzo estaba a un paso de la quiebra literal y dijimos: algo hay que hacer, no podemos dejar que el club de nuestros viejos, que amamos, caiga en un saco roto. Ahí empezamos a trabajar, después tenemos una historia en común, que tiene que ver con nuestros viejos, que los perdimos los dos de jóvenes. San Lorenzo es transitar constantemente nuestra relación con nuestros viejos y en eso nos vemos muy identificados. Tenemos una relación muy cercana, entrañable, como todo equipo tenemos diferencias, a veces yo pienso unas cosas, él otras, Bernardo Romeo, que está en el fútbol, otra, pero de eso se trata formar equipo, de escuchar distintas opiniones y uno como líder enriquecerse con lo que piensan los demás. Me pasó mil veces de tener un ida y vuelta con Marcelo o con Bernardo, e irme a dormir y al otro día decir: che, me parece que tenían razón.

-Hablemos de fútbol y cultura. Estamos en campaña legislativa y hay algo que me sorprende: no hay una sola propuesta para que vuelvan los hinchas visitantes. ¿Ya está? ¿Es una batalla que perdimos?
-La violencia en el fútbol es un debate mucho más profundo, porque el debate es la violencia en la sociedad. Uno lee los diarios todos los días y las cosas que pasan no pasan sólo en la cancha de fútbol. El fútbol, como parte de nuestro acervo cultural, es una expresión de todo eso. Incidentes en las canchas sigue habiendo y no pasa porque haya o no hinchas visitantes. Mi gran argumento a favor de los hinchas visitantes es que últimamente los problemas son internas de hinchadas. ¿En San Lorenzo por qué no hay violencia desde hace cinco años, que es cuando llegamos nosotros? Porque no hay interna en la tribuna. Por supuesto que uno no fomenta la barrabrava, que no los financia, pero sí los conoce. Parte de solucionar el problema es ser sincero, no ser hipócrita y decir no sé quiénes son. Sí, los conozco, los conozco muy bien, sé quiénes son, tengo trato, parte de mi responsabilidad como presidente, además, es que a los veinticinco mil hinchas que van todos los domingos a la cancha a ver a San Lorenzo no les pase nada.

“Hay que sentar en una misma mesa al poder judicial, al poder político, al poder legislativo, a los dirigentes del fútbol, en muchos casos a los sindicalistas, que son los grandes empleadores y financistas de barras”

-Ahora, sería un ejemplo extraordinario si se pudiera lograr desde el fútbol bajar el ejemplo de convivencia. Porque si en el mayor festejo popular hay una sola parcialidad en la cancha, el mensaje es que no podemos convivir.
-Sí, no podemos convivir. Tiene que ver con lo que sucede en el fútbol en los últimos años y porque el fútbol está desprestigiado, deslegitimado. La gente dice bueno, ahora mandan todos los policías al fútbol y los sacan de la ciudad, eso se escucha mucho, es muy de la clase media y la verdad que ese sentido común tiene algo de razón. A la gente le da bronca y la verdad que los operativos policiales son imposibles de solventar. Es una discusión muy compleja y muy abarcativa, que hay que darla. Se hizo una prueba en la provincia de Buenos Aires que salió bien, después lo que empieza a pasar es el miedo al costo político. Nadie se anima a los visitantes porque por más que no pase nada, si pasa algo, el costo político lo paga inmediatamente el que lo autorizó.

-Habría que ver si no estamos pagando un costo político más elevado dando esta imagen a nuestra sociedad.
-Sí, porque el fútbol es parte de nuestra idiosincrasia. Y parte de lo más lindo que tiene el fútbol es el folclore bien entendido, la rivalidad de cantarle al que está en frente y de que el otro te cargue. Me acuerdo un clásico en el noventa y pico, que estuvimos media hora cantándonos unos a otros. Y además en un fútbol que está tan devaluado económicamente, para mí gran parte del espectáculo lo componían esas dos hinchadas enfrentadas. Pero bueno, es un tema que merece un tratamiento largo y hay que sentar a varios sectores a la mesa.

-¿A quiénes sentarías en la mesa?
-Al poder judicial, al poder político, al poder legislativo, a los dirigentes del fútbol, en muchos casos a los sindicalistas, que son los grandes empleadores y financistas de barras.

-¿Los sindicalistas son los grandes financistas de barras?
-No sólo ellos, muchos círculos de la política. Seguro. ¿Dónde trabajan?

-¿Y qué orden de responsabilidades hay en la existencia de barras?
-Todos tenemos responsabilidades, nadie se puede hacer el desentendido. Y el principal problema son las internas de las hinchadas.

-Sí, porque ahora pelean por copar un negocio, no por liderar la barra de la que son hinchas, como cuando echaron al barra Loquillo de Independiente e intentó entrar en Quilmes.
-Bueno, la interna de Boca, que es muy violenta. De hecho, los trascendidos, y creo que inclusive la investigación policial, dice que la muerte de aquella vez de los hinchas de River respondía a una interna de la barra de Boca. Pongo Boca por poner cualquiera, estoy hablando hace 30 años atrás, pero digo, hay responsabilidades compartidas, todos tenemos una parte de la culpa, y después hay un tema social, ineludible, la violencia está instalada en la sociedad.

-Se entiende la violencia como una forma de solución de los conflictos.
-Exactamente, cada vez más la solución de conflictos tiende a la violencia y menos a la verbalización del conflicto, a la palabra.

-Dijiste que conocés bien a los barras y que parte de tu trabajo es tener esa relación controlada. ¿Cómo es ese trato?
-Por suerte es un trato de mucho respeto, he tenido algún problema, que salió en todos los diarios, que me quisieron pedir entradas para el mundial y les dije que no. En determinados casos tengo que convivir con ellos, tratar con ellos y para eso hay que dejar en claro quién manda, quién pone las reglas. Lo peor que le puede pasar a un club es que lo tome la barra. Ese es el principio del fin. Por eso hay que dejar en claro quién pone las reglas, después se pueden hacer determinadas concesiones, nunca financiarlos, pero sí concesiones.

“Hay una gran mentira, que dice la plata del fútbol va a los hospitales. Tuvimos muchos años con la televisación paga y los hospitales estaban peor que ahora”

-¿Trabajar en algunos puestos? ¿Cuidar coches en determinados sectores?
-Uno sabe hasta dónde puede llegar y que ese convenio no fomente una actividad ilegal. En San Lorenzo, vos lo sabrás que sos hincha, en la popular no se vende droga, van chicos, mujeres. Debe ser la popular más segura del fútbol argentino, y cuando vamos de visitante lo mismo. Vos podés ir tranquilo con tu mujer, con tu hijo de tres años, que no pasa nada, no te va a tocar nadie, y si te tocan van a buscar al que te tocó. Todo eso tiene que ver con lo que se va formando dirigencialmente, cuando hay descalabro en la dirigencia, no hay conducción, y si hay río revuelto, los tipos ven y se meten, conducen ellos.

-¿No se los puede sacar? ¿Hay que convivir?
-No, se los puede sacar, sin ninguna duda. Pero para sacarlos no podemos los dirigentes deportivos solamente. Porque los dirigentes deportivos no somos jueces, no somos legisladores, no somos Poder Ejecutivo, no tenemos custodios, no es potestad nuestra. Como te digo que sí tenemos responsabilidad, también te digo que no es potestad nuestra sacarlos. Es una decisión política, de Estado. Ahora, en este marco, si no está la decisión política, hay que convivir.

-¿Y nunca hubo otro grupo que quisiera copar la tribuna?
-A nosotros nunca nos pasó y la verdad que sería una de las situaciones más complejas de enfrentar. Muy difícil de resolver y más para nosotros que somos dirigentes de a pie, no ando ni con el auto blindado, ni con seguridad.

-En breve, la mayoría de los argentinos que queramos ver fútbol por televisión vamos a tener que pagar. ¿Estás a favor del fútbol gratuito en la tele?
-Había una solución mixta, una posibilidad de vender los derechos mejor, de venderlos afuera, lo de vender los derechos parciales históricamente fue un negociado de algunos vivos que no pagaban nada, y vendían los derechos del fútbol argentino, un fútbol muy importante, por muy poco dinero. Había una posibilidad de ofrecer un paquete Premium para que quienes lo pudieran pagar tengan una transmisión mejor, y mantener un derecho popular adquirido que era ver el fútbol. Muchos no la están pasando bien y como parte de nuestro acervo cultural es el fútbol, no está mal que se pueda ver gratis. También creo que el Estado debe poner lo menos posible, por eso digo que había una solución ingeniosa intermedia. Nadie la quiso adoptar porque era la más difícil, como siempre pasa en la Argentina. Cuando estudié un poquito el tema en 2015, contamos que hubo 22 millones de clicks en el mundo para ver fútbol argentino. El tipo que estaba en Nueva York veía el fútbol gratis, de ese no estoy a favor de que lo vea gratis: 22 millones de clicks haciendo la cuenta por cinco son ciento diez millones de dólares, estamos hablando de mucha plata y pensá que las empresas van a pagar tres mil y pico de millones, ya estamos hablando de la mitad, sólo en eso. Nadie lo plantea esto, nadie lo dice.

-¿Por qué nadie lo dice?
-Por muchas cosas. Seguramente porque el fútbol es un negocio muy grande y como es un negocio muy grande conviene que no haya fútbol gratis, que para ver fútbol gratis tenga que pagar el Estado, o tenga que pagar el laburante que le cuesta llegar a fin de mes. Sé que diciendo esto estoy yendo contra los intereses y los grupos concentrados, pero es lo que pienso.

-No sólo eso, escuchándote pienso que alguien se quedó con un vuelto para cobrar menos por un negocio que puede dar mayores dividendos.
-No, no, el proceso fue transparente. Creo que podés sacar lo mismo o una suma parecida. Esta negociación fue buena, pero se podría hacer de otra manera. También el Estado podía poner una parte, cuando la gente dice que no se gaste tanto en fútbol, bueno, son presupuestos distintos. Aparte hay una gran mentira, que dice esa plata va a los hospitales. Tuvimos muchos años con la televisación paga y los hospitales estaban peor que ahora. Mucho tiempo con el fútbol pago y los colegios con la ley federal de educación los pasaron a la municipalidad y desfinanciaron la educación pública. Son cosas distintas.

-Te quiero llevar a una noche antológica que tuvo la AFA, el día del empate 38 a 38 con 75 votos en disputa. Con Marcelo Tinelli, el rey de las cámaras, totalmente desconcertado, buscándote en la conferencia como pidiendo auxilio. ¿Cómo fue ese momento?
-Bueno, ves, por eso cuando dicen que estamos peleados me río. Siempre digo cuando me preguntan de la AFA, que estoy muy contento de la pelea que dimos, aun habiendo empatado, porque no perdimos, dimos una pelea muy valiente contra 40 años de un poder generado con una lógica absolutamente perversa, un poder enquistado sobre los valores más deplorables que uno pueda conocer, me enorgullece haber dado esa pelea. Y en ese 38 a 38 fuimos pasando por diferentes emociones, por momentos fue un: “bueno, listo, ya está, esto es imposible”. Después dijimos, bueno, vamos, vamos de vuelta, hay que ganarla.

-¿De qué iban hablando cuando fueron a esa conferencia en conjunto con el sector de Segura?
-Nada, ¿qué pasó? ¿38 a 38? ¿Quién ganó? Si se había pegado un voto… La gente tiene en el imaginario que pasó algo, yo estoy del otro lado y creo que no pasó nada, creo que se pegó un voto. Imaginate que si no, lo diría. Creo que pusieron dos boletas juntas, no sé si de Segura o nuestra.

-¿Y qué les pareció la actitud de Angelici cuando dijo de repetir la votación a mano alzada?
-Nosotros fuimos los primeros en decir que no, porque claramente el poder de coacción no lo teníamos nosotros. No tenemos la gimnasia de votaciones de los gremios que tienen ellos, pero tampoco somos tontos. Hubiera sido 74 a uno, Moyano ahí… ¿con la mano alzada quién votaba en contra de ellos?

-¿Y cómo ves hoy a la conducción de AFA?
-La verdad que los primeros meses no encuentro muchas cosas para criticarles, no hablaría bien de mí. Y algunas cosas que estoy viendo no me desagradan. Haber mantenido a Elizondo en los arbitrajes es un acierto, porque lo primero que había que hacer era transparentar los arbitrajes, es algo que el hincha pide, nadie quiere ir más a la cancha pensando que lo van a bombear, una de las primeras cosas era devolverle credibilidad al fútbol. Y después el tema del dinero, por más que me cueste porque San Lorenzo es uno de los clubes que, no por nuestra gestión sino por la anterior, debe, por eso aunque entrecomillas nos perjudique está bien. Con el déficit que tiene la AFA, está bien que pida que le devuelvan lo que le deben.

“En la AFA dimos una pelea muy valiente contra 40 años de un poder generado con una lógica absolutamente perversa, un poder enquistado sobre los valores más deplorables que uno pueda conocer”

-Pasemos a política, muchos te auguran futuro allí por tu buena imagen. En su momento rechazaste al PRO, ¿en qué partido podrías estar?
-Tengo un perfil marcadamente de centroizquierda, por el colegio que fui, por lo que estudié -derecho-, por las convicciones que tengo y la gente a la que admiro, y además porque creo en algunos valores que claramente quienes tienen otro tipo de ideología no creen y para mí son fundamentales y construyen una sociedad mejor. Con respecto al momento político y adonde me sentiría más cómodo, por lo pronto reniego mucho y me enojo con esto de la grieta, la verdad que no me pongo de ninguno de los dos lados. Para mí la corrupción no tiene ideología, aborrezco la corrupción y me da asco, lo dije en el gran escándalo de Torneos -por el FIFAgate-, cuando metieron presos a dirigentes de la Conmebol y tuve un costo alto.

-¿Por qué tuviste un costo alto?
-Porque es pegarle a los dueños de todos los medios. Otra cosa que me está empezando a pasar es creer que nos están subestimando como votantes, ¿por qué pensar que ser de centro-izquierda tiene que ser querer volver al pasado? A mí me dan asco los bolsos de López revoleados por el convento. ¿Por qué si no pienso como Macri tengo que volver a eso? No, tiene que haber otra cosa, no nos subestimen más.

-Igual es una reducción del pensamiento porque la corrupción, con la que nadie debiera comulgar, no tiene por qué estar unida a la ideología.
-No, pero bueno, a mí el final del kirchnerismo no me gustó. Ideológicamente también me parece que hubo muchos errores. Igual, desde ya que hay muchas políticas del kirchnerismo con las que me siento muy identificado: la Asignación Universal por Hijo, incluso la 125 que es una medida muy cuestionada, por primera vez en 200 años se debatió la distribución de la riqueza en la Argentina. Hay medidas que aplaudo, como también aplaudo algunas medidas de este gobierno, lo que hizo Vidal con la policía bonaerense… hay que tener muchos huevos y la mina lo hizo.

-¿Te parece que la actuación de Vidal con la bonaerense es muy destacable?
-Sí, creo que no es verso ni marketing. Y creo, además, que está pagando un costo político personal. Tengo mucho diálogo con Joaquín De La Torre, que es amigo, vocal de San Lorenzo y ministro de gobierno suyo, con él no comulgo ideológicamente, pero me parece un tipo muy valioso.

-En el imaginario popular queda picando que Marcelo Tinelli tiene un proyecto personal político, que la presidencia de AFA podía ser un trampolín para terminar en la política.
-Lo escuché ahora, no lo tenía de antes, pero no lo veo.

-Supongamos que se diera, ya hubo una fórmula Lammens-Tinelli que arrasó. ¿Podrían compartir un espacio político y repetir fórmula?
-No lo hablamos nunca, la verdad que hablamos poco de política. Siempre me carga con que soy muy zurdo, así que no sé.

-Él quizás no pegue el salto, pero vos das la sensación que enfilás para ahí.
-No lo descarto, porque que hay que ocupar los lugares de poder para transformar la realidad. Creo que hay que involucrarse y la palabra política está muy dañada, por la forma en la que se hizo política, los políticos, y también con esto de no cumplir los mandatos populares. A mí me eligió la gente de San Lorenzo hace seis meses. Si yo ahora me fuera a la ciudad, de diputado, o lo que fuera, estaría incumpliendo lo que once mil tipos fueron un sábado a la mañana a votar, les estaría fallando, legitimar de vuelta la palabra política es cumplir el compromiso con los votantes. En 2019 veremos, pero yo me comprometí hasta 2019 y acá voy a estar.

“Hay muchas políticas del kirchnerismo con las que me siento muy identificado: la Asignación Universal por Hijo, incluso la 125 que es una medida muy cuestionada, por primera vez en 200 años se debatió la distribución de la riqueza en la Argentina”

-Cerremos con algunos nombres propios, ¿cuál es tu opinión del Papa Francisco?
-Un líder mundial impresionante, en general me preguntan por San Lorenzo, que es una característica que lo hace especial, pero para mí es un tipo que ha revolucionado la Iglesia Católica desde todo punto de vista. Soy agnóstico, pero lo mejor que le pudo pasar a la Iglesia Católica fue tener a Francisco, que le devolvió la credibilidad. Era una gran incógnita y cumplió las expectativas en cuanto a investigar la corrupción en el banco del Vaticano, en lo que está haciendo con la pedofilia.

-Lo viste en varias oportunidades, ¿cómo fue tu trato con él?
-A mí me gusta mucho la política internacional, así que le preguntaba sobre Turquía, Corea del Norte, y me pareció un tipo súper interesante, un cuadro. Sabe muchísimo.

-¿Opinión de Mauricio Macri?
-Tengo menos relación, como presidente de Boca, a pesar de las diferencias ideológicas en cuanto a la concepción de un club, fue exitoso en lo deportivo, en lo futbolístico, y demás, pero no tenía un club atrás, eso quizás nos diferencia, pero en lo institucional y en lo deportivo a Boca le hizo muy bien. Después como presidente del país tengo unas diferencias ideológicas muy grandes.

-Hablando de esas diferencias ideológicas muy grandes, pareciera que sigue persistiendo la idea de instalar el debate sobre que los clubes se conviertan en Sociedades Anónimas. Porque uno escucha al presidente de Talleres, a los adláteres de Macri y pareciera que se viene esa discusión.
-Está en la política de este Gobierno y la manifiestan, no hay nada de malo, es un debate que hay que darlo, no tengo dudas de que estamos preparados para el debate y que cualitativamente somos muy superiores, es un debate que se va a venir, que lo postergaron porque saben que tiene mala prensa.

-¿Cuál es tu mirada de Cristina Fernández de Kirchner?
-Una mujer muy lúcida, muy inteligente, que perdió a su compañero de toda la vida estando en el poder, y me imagino que debe haber sido insuperable. En los últimos tiempos uno ya ha tenido mucha distancia, pero sobre todo una mujer muy inteligente y valiente.

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