Cinco preguntas sobre Próximo, la nueva obra de Claudio Tolcachir

 

¿Qué sucede en el cuerpo cuando el afecto sucede siempre lejos, más allá de nuestros límites? ¿Podemos amar sin olernos, sin conocer la piel?
Esas son las preguntas que llevaron a Claudio Tolcachir a escribir y dirigir Próximo, su nueva obra en cartel en Timbre 4, el teatro que él mismo fundó y dirige desde hace nada menos que quince años.
Con las actuaciones de Lautaro Perotti y Santi Marín, la obra se anima a romper límites espaciales, a jugar con todas las convenciones del teatro y a buscar una poética en la comunicación moderna. El riesgo es altísimo, pero el resultado está a la altura del talento y la trayectoria de su director y de sus intérpretes.
El actor español Santi Marín comparte algunas impresiones sobre el proceso de construcción de Próximo y sobre lo que la pieza deja para reflexionar.

-¿Cómo fue el proceso creativo de la obra? ¿Cuál fue el disparador? ¿Fue un trabajo grupal junto a Lautaro y Claudio?
-Próximo nace de las ganas de trabajar juntos. Lautaro me había dirigido en otras obras, pero nunca habíamos actuado juntos. Y con Claudio había estudiado y trabajé en Jamón del Diablo, pero tenía muchas ganas de que me dirigiera y de compartir un proceso creativo. Ha sido muy intenso (ensayábamos casi todos los días muchas horas al día) pero muy fácil en el sentido de que las cosas iban surgiendo y apareciendo naturalmente. Nos divertíamos imaginando cómo podían ser estos dos personajes, escribiéndonos por Whatsapp a cualquier hora y lanzando muchas ideas, cosas que nos divertían, momentos que nos aparecían e improvisando mucho. Luego Claudio le dio forma y sentido a todas estas locuras y escribió este texto del que estoy completamente enamorado.

-Se sabe que trabajaron mucho por Skype, ¿cómo fue esa experiencia y cómo repercutió en la creación?
-A Claudio se le apareció una imagen de dos personas en un escenario a muy pocos metros, pero en realidad a miles de kilómetros. Y curiosamente nuestras primeras conversaciones fueron por Skype (Lautaro, Cinthia Guerra -que es la asistente de dirección y vestuarista- y Sofía Vicini -que es la escenógrafa- estaban en Buenos Aires, Claudio en Italia y yo en Madrid). Después, cuando se cortaba la videoconferencia quedaba un vacío mezclado con la esperanza y las ganas de que todo se concretara y estuviéramos todos en Buenos Aires ensayando juntos (conceptos que están muy presentes en la función).

-¿Cómo se logra dotar de “teatralidad” a las tecnologías modernas de comunicación, a veces tan poco poéticas?
-Me parece que la búsqueda, y de lo que habla la obra, no está centrado en la tecnología sino en las ganas de estos dos seres por no resignarse a la distancia. La teatralidad y la poesía surgen cuando esos dos cuerpos que supuestamente están a miles de kilómetros (pero donde el espectador los ve en un mismo espacio) luchan por aproximarse, por querer estar juntos.

-En tu personaje parece haber mucho del actor, ¿cómo se articula el perceptible cruce entre realidad y ficción?
-Mi personaje también es actor pero hay muchas otras cosas que no tienen nada que ver conmigo. Aunque creo que todos tenemos todo de nuestros personajes, de una forma o de otra. Solo hay que encontrarlo, es parte del juego. Pero aún así hay muchas cosas con las que no me identifico del todo con este personaje. Pablo y Elián son dos seres con una gran soledad. Uno es un argentino inmigrante en Australia y otro vive en Madrid rodeado de un mundo que no le permite ser quien quiere ser y que se ahoga cuando lo que desea se vuelve tangible.

-¿Qué sienten que están diciendo, con la obra, sobre el amor y la distancia?
-Siento que es una obra positiva, que no quiere llenar de prejuicios el momento en el que vivimos, y que las tecnologías pueden alejar pero también pueden acercar, que las cosas pueden ser posibles y que, si hay ganas y amor, el camino será más o menos difícil pero quizás no imposible. Es cuestión de ir encontrándole la forma, aunque para ello todo se deforme antes y se dé vuelta.


Próximo se presenta los viernes a las 23 hs., sábados a las 20.30 hs. y domingos a las 19:15  en TIMBRe4, México 3554.

Entradas disponibles a través de www.timbre4.com.

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