Category: Alimento y resistencia

Mario Levenson, una vida dedicada a la alimentación consciente y el «desequilibrio controlado»

Es pionero en la cocina macrobiótica. Mucha gente lo conoce y le compra productos en su pequeño local que abrió hace 40 años, ubicado en Almagro, al que se llega por una recomendación o una indicación precisa: su negocio no da a la calle y hay que tocar timbre para poder entrar. Pero ir a lo de Mario no es como ir a un supermercado: es toda una experiencia transformadora. “Si nosotros no cuidamos nuestro medioambiente interno, qué sentido tiene que no tiremos un papel a la calle, que seamos cuidadosos y lo tiremos en un tacho”, dice.

Carla Savarese, docente rural: «Si viviera en un ambiente sano, no estaría enferma»

Carla Savarese está en pleno tratamiento oncológico por una alteración de la médula espinal (Síndrome Mielodisplásico) que no le permite fabricar glóbulos rojos, ni blancos, ni plaquetas. Al enfermarse, Carla trabajaba en una escuela rural en la localidad de Ayacucho, provincia de Buenos Aires. En 2017, dos años después de haber arrancado el tratamiento, fue al Octavo (ya van 10) Encuentro de Pueblos Fumigados en San Andrés de Giles, a ver de qué se hablaba. «Me animé, quería saber en qué situación estábamos», dice. Marcó un antes y un después en su vida y, además, allí conoció a Ana Zabaloy, de la Red Federal de Docentes por la Vida, un grupo en red nacional que lucha, se sostiene, se acompaña, se informa. Y Ana, que falleció en la madrugada del 9 de junio, fue una compañera, inspiradora y motivadora indispensable, que la ayudó a alzar su voz.

Claudio Bertonatti: “Distanciarse de la naturaleza te deshumaniza”

Reconocido naturalista, museólogo y docente, integrante de la Fundación Azara, ex asesor de Parques Nacionales -del que fue despedido en 2017 luego de que criticara la construcción de las represas en el río Santa Cruz-, Bertonatti hace una descripción precisa de la tensión entre “desarrollo económico” y sustentabilidad ambiental, de la locura desenfrenada de un capitalismo que hizo culto de un cortoplacismo acaudalado a través del extractivismo. En el camino, introduce conceptos como el síndrome de falta de naturaleza, la necesidad de balancear la vida entre la tecnología y la contemplación de la biodiversidad que nos rodea, y revela la urgencia de adoptar el camino de la contracultura: abrirle las puertas de par en par a la agroecología y al consumo responsable.

Perla Herro, referente de Slow Food Argentina: «La soja y el maíz no son comida, son insumos de una industria que nos engorda y no nos alimenta»

Dice que con su propuesta de Gastronomía para la Liberación no pretende retornar a un pasado idealizado en el que las mujeres cocinaban casero sino en avanzar hacia una sociedad en la que todos, todas y todes sepan cocinar. Pese a que la mayor parte de su trabajo pasa hoy por la docencia, Perla Herro se autodefine como cocinera e integra la coordinación de Slow Food Argentina, aunque reconoce que la humorada del nombre del movimiento a veces le juega en contra.

Maritsa Puma, productora agroecológica: “Si curás con veneno, eso no le hace bien ni a la planta ni a quien la come”

Con apenas 20 años, Maritsa Puma ha vivido muchas vidas. A los nueve emigró desde Bolivia junto a su familia para trabajar en las quintas del gran La Plata, de donde provienen la mayoría de las verduras que alimentan a la gran ciudad a base de pesticidas y químicos. Pero ella eligió otro camino: la agroecología, un pasaje directo hacia la libertad, no sólo en términos productivos, sino fundamentalmente espirituales. Integrante de la Unión de Trabajadores de la Tierra, se formó como técnica y asesora a otros productores en el uso y producción de insumos biológicos. Cocinan ortiga u otras “malezas” para fertilizar, combinan flores y hortalizas para contener a las plagas e insectos, y producen el fermento estrella: el bocashi, un hervidero de bacterias, hongos y minerales que es néctar para las plantas, lo que podría ser un probiótico al ser humano.

Silvina Pezzetta: «No necesitamos comer carne»

Texto: Eduardo D. Benítez / Fotos: Natalia Marcantoni     La advertencia fue arrojada con anticipación mientras el ascensor con cabina de madera -de esos que engalanaban los edificios de principios del Siglo XX con sus rejillas de hierro trabajado- nos dejaba en…