Atendido por sus dueños, llega la VII Feria de Editores en el Konex

Texto: Lucía Parravicini / Fotos: Catalina Romero

 

Los lectores empedernidos saben que cada año, cuando renuevan los calendarios y agendas hay dos, tres fechas como mucho, que son una fiesta del libro. De esas que marcan con grandes círculos de birome, marcadores flúo o con post it de diferentes colores. Entre esos encuentros, uno que fue creciendo de a poco, orgánicamente, del boca a boca entre amigos lectores, fue la Feria de Editores (FED). Este año, en su VII edición, desembarca por primera vez en La Ciudad Cultural Konex, el 10, 11 y 12 de agosto, con entrada libre y gratuita, donde habrá un encuentro cara a cara para dialogar con los editores independientes y descubrir una amplia diversidad de títulos de ficción, crónicas, ensayos e infantiles.

La Feria de Editores tuvo su primera edición en el 2011 en el bar de La Tribu organizado por Víctor Malumián y Hernán López Winne, quienes a su vez están al frente de su propia editorial independiente, Ediciones Godot. Eran un puñado de 20 sellos con sus mesas y catálogos, “si la cosa no resultaba exitosa, al menos, iba invitarles unas pizzas”, recuerda Malumián de su promesa a los editores. Al final, la historia fue otra y el gran salto lo dieron en el 2016, cuando de tanta gente no se podía caminar. El año pasado apostaron a Santos 4040, donde concurrieron 6000 personas y se vendieron 11 mil ejemplares en tres días. Una cifra nada desdeñable si se piensa en las estadísticas magras que arroja la Cámara Argentina del Libro (CAL) y el receso de tirada que sufren los grandes grupos editoriales.

Invitamos a Víctor Malumián, organizador del FED y parte de Ediciones Godot, que publica ensayos de ciencias sociales y novelas; a Luciana Kirschenbaum, directora de Limonero, libros ilustrados sin distinción de edad y a Lucas Oliveira de Funesiana, editorial unipersonal conocida por sus libros artesanales de tapa dura, para charlar sobre la VII edición del FED en el Konex y cómo ven ellos la industria editorial. Sigan al conejo blanco, pero la entrada a la madriguera queda estrictamente bajo su responsabilidad. Están advertidos. Bienvenidos.

-¿Qué expectativa genera el cambio de sede y qué novedades se pueden ir develando a los que vayan a asistir?
-VM: Ojalá que se vuelva a llenar como otros años. En esta edición esperamos 10 mil personas por la difusión y la infraestructura del Konex. También el cambio de locación viene para darles más visibilidad a más editoriales, que otros años se quedaron afuera, y están muy buenas. El lector se va a encontrar al editor atendiendo directamente, los cuales más saben de su catálogo. Pasamos de 153 a 250 editoriales: entre locales de Capital, del interior del país y de Latinoamérica (Uruguay, Bolivia, Chile, México, Brasil, entre otros países de la región). Además, habrá un catálogo de distribución gratuita, de 111 páginas, con la información de las editoriales y de las librerías. Entonces, si las personas no llegan a comprar todos los libros que quieran mientras dure el festival, después pueden marcar en qué librerías se consiguen esos libros.

-LK: Por primera vez va haber un espacio infantil organizado por Pequeño editor y Limonero para que la gente que venga con niños puedan recorrer la feria con tranquilidad y los niños puedan tener un contacto más directo con los libros. Por el otro lado, con Limonero venimos acompañando la feria desde La Tribu, o sea es nuestro cuarto año consecutivo. Para mí es emocionante el recorrido que hizo la FED hasta ahora; con un crecimiento sólido que se dio con el interés de los lectores para que haya nuevas editoriales.

-LO: En mi caso, la preparación está siendo óptima. Me fue bárbaro el año pasado. Había llevado impresas las tapas de los libros en unos cartones pequeños. Cuando se terminaron los ejemplares que llevé, el hecho de contar que los libros eran hechos a mano y por demanda tomó otro nivel de importancia en el “discurso de venta”, así que al explicar que si lo encargás, yo te lo hacía y te lo enviaba a tu casa abrió la puerta para que muchas personas me pagaran ahí mismo el libro, que luego tuve que hacer y unos días después llevé adonde me indicaron. Fue divertido e increíble. Y pude mantenerme en el slogan que uso desde que empecé hace diez años con el sello: “Los libros de Funesiana nunca se agotan”.

-Uno de los fuertes de la Feria de Editores son los invitados a las charlas: ¿Cuáles serán los autores invitados de este año?
-VM: Sí, viene Renata Salecl, una filósofa eslovena, que ha sido traducida en 15 idiomas y con ediciones Godot presentamos su libro: Angustia. Trata sobre la angustia y lo que genera en los tiempos modernos. Cómo eso produce parálisis de políticas, cómo está relacionado con el consumo, el terrorismo y con los modos cotidianos. La verdad es muy interesante escucharla; ha participado de las charla TED. Muchas veces escuchar a los filósofos en vivo es un poco torre. Sin embargo ella es bastante interesante y se copó venir al país. Otras de las cuestiones que Renata viene hablando hace tiempo es sobre la fabricación del concepto de felicidad, como que parece que todos estamos obligados a estar en éxtasis completo todo el tiempo y satisfacerlo. Y si no lo lográs o si te pones a dormitar con un libro debajo de un árbol, la vida se te está yendo y no estás cumpliendo tus metas. La idea falsa de que la felicidad todo el tiempo es un éxtasis.

-LO: Me hiciste acordar a Martín Kohan, que una vez le preguntaron por qué los adolescentes no leían y él creía que el principal problema de los chicos eran sus padres. Éstos al verlos cuatro horas leyendo en el sillón les ordenaban que se levantaran, que hicieran algo. Si no parecen como un oso hibernando con un libro. Asociado la lectura como pérdida de tiempo.

-VM: Otras de las charlas va a ser con el escritor mexicano y uno de los editores de Sexto piso, Eduardo Rabasa, que acaba de publicar la novela, La cinta negra, y se caracteriza por hacer distopías políticas. Eduardo va a estar en torno a la mesa de Bogotá 39 -que fue un proyecto de Hay Festival-, con los autores: (Mauro) Libertella y Luciana Sousa, y la coordinadora del debate será Maru Drozd, de La gente anda leyendo.

-¿Cómo son los lectores que van a la Feria de Editores?
-LO: Son lectores que saben la diferencia y la importancia de un libro encuadernado y cosido a mano a un binder. En el mercado editorial es lo más caro que se puede hacer, pero lo vendo a un precio insólitamente barato. Entonces, de entrada tengo lectores valientes que vienen especialmente a comprarme. Hay un cara a cara y no el anonimato de la librería. Para elegir sacar un título me puede llevar años, pero yo mismo leo los manuscritos que me van llegando; me gusta conocer al escritor. Este año, como novedad editorial sacaremos el poemario El antídoto de la cobra, de Andrea Sacchi Caldera; un libro de poemas de Tatiana Depetris, Microcentro, y Bailanta, de Matías Gómez.

-LK: En mi caso no sé si tengo claro quién es el lector.

Víctor Malumián: “No se puede tomar como signo de recuperación del mercado y tampoco se puede tomar como signo de recuperación la proliferación de editoriales pequeñas. Les preguntaría cuántos ejemplares editan por año, si viven solo de eso. Sé que el 85% no solo vive de la editorial” 

-El año pasado, ¿quiénes se acercaban al stand de ustedes? ¿Los padres buscando una lectura para sus hijos, los niños prefiriendo elegir solos o ya hay un consumo del adulto, sin prejuicio al libro ilustrado?

-LK: No, me parece que el libro álbum le da más pudor a un niño de 10 o 12 años, que está entrando a la adolescencia que a los adultos. Los grandes se copan con las ilustraciones o con los textos y cómo lo pueden compartir con sus hijos. Sentimos que tenemos tanto consumidores niños y consumidores adultos. Es divertido ver cuando un adulto llama a otro para mostrarle alguno de los libros, o cuando un padre se copó con un libro e insiste a su hijo para llevárselo. Pasa con Santa fruta, que es uno de los últimos libros y gusta mucho. Es de la francesa, Delphine Perret y Sébastien Mourrain; tiene mucho de humor delirante. Otro libro que es un hit dentro de la editorial es Mi pequeño. La verdad, estamos orgullosos de todos nuestros libros, por eso siempre a la Feria de Editores vamos con todo nuestro catálogo.


La industria del libro, según la CAL, no está pasando su mejor momento. Los números indican que mientras en el 2016 se publicaron 63 millones de ejemplares, en el 2017 la cifra se redujo a 51 millones. A su vez el futuro tampoco es auspicioso desde las políticas públicas para la formación de lectores. La escritora, Claudia Piñeiro, en el discurso de inauguración de este año de la Feria del Libro, se preguntaba: “¿Qué estamos haciendo todos, la industria, los promotores culturales, nosotros escritores y especialmente el Estado para que haya cada día más lectores?”. Poniendo una alerta que, por ser obvia, no pierde intensidad: “Sin lectores no hay literatura.”

-VM: Sí, hay una caída sostenida en el mercado. Están cerrando librerías, ya cerró o está a punto Libros del balcón (especialidad en libros de teatro y cine, Montevideo 846) y hablando con un librero de avenida Corrientes me dijo que desde el 2014 hasta ahora cayeron a 50% los ejemplares vendidos.

-Y dentro de esta foto negativa, ¿cómo se explica el éxito de la Feria de Editores?
-VM: Son cosas distintas. La feria es algo que pasa una vez al año versus a la caída de ventas sistemática del libro. Porque tu capacidad real de consumo cayó, aumentaron tus gastos. Entonces, entre pagar la boleta de luz y comprar un libro, es obvio dónde haces el recorte. Un libro de una editorial independiente en promedio está 350 pesos. Por lo tanto, si lo tomas como una salida única no se gastó tanto y fue accesible. Sin embargo, no se puede tomar como signo de recuperación del mercado y tampoco se puede tomar como signo de recuperación la proliferación de editoriales pequeñas. Les preguntaría cuántos ejemplares editan por año, si viven solo de eso. Sé que el 85% no solo vive de la editorial. Y claramente no hay políticas para fortalecer al sector. El IVA al papel está hace años y no se modifica. Lo mismo con el pedido de sacar el IVA a las librerías, las cuales son el eslabón más débil en este momento en el mercado. Generar un tipo de campaña de compra del libro…

-LK: Como editores lo que podemos hacer es seguir publicando propuestas interesantes. Limonero, por ahora, se sostiene con otro emprendimiento en paralelo. Con mi socio (Manuel Rud) hace 20 años que nos dedicamos también a desarrollar manuales de texto para el mercado hispano de Estados Unidos.

-LO: Muchas editoriales empezaron con una tirada de 200 ejemplares, de a poco. Hay que estudiar la problemática que vos querés resolver como editor. Porque se supone que vos sacás al mercado un libro que no hay y/o un tipo de encuadernación. Vos tenés que planificar de alguna manera. Hay gente que se manda así nomás por el entusiasmo mismo. Pero, hay que pensarlo bien. En mi caso, soy unipersonal y en ese sentido tenés más el control que una editorial más grande, que se te puede desmandrar. Conozco personalmente al que me compra los libros y eso es insólito para otras editoriales.

Luciana Kirschenbaum: “Como editores, lo único que podemos hacer es seguir publicando propuestas interesantes”

-El colectivo español de editoras, escritoras y libreras, Mujeres del libro, dieron a conocer en la última Feria del libro de Madrid, mayo 2018, cifras que muestran la desigualdad de género dentro de la industria. El 80% de ellas son parte del mercado editorial, pero solo el 30% accede a puestos de responsabilidad. ¿Saben si Argentina replica números así? ¿Cuál es la realidad en nuestro mercado editorial con la paridad de género y participación?

-VM: La FED este año tiene una composición, me animo a decir, 65% a 35% a favor de mujeres en las mesas y charlas que se van a dar.

-LO: Hay un montón de editoriales de solo mujeres, como Odelia.

-VM: Sí, se ve cada vez más opciones de editoriales que están comandadas por mujeres: Tenemos las máquinas y Rosa Iceberg, por nombrar algunas.

-LO: Hay cosas para cambiar. Me harté de recomendar 3 tipos y 8 mujeres, por ejemplo para una antología, y que solo elijan a los varones. Un cambio para eso: empecé a recomendar solo a escritoras. Obviamente al que pregunte si se mantiene la calidad o esté desconfiado, le voy a decir que obvio que hay mujeres que saben escribir y voy a retrucar: “¿vos qué lees? Porque yo leo de todo”.

-LK: Me quedé pensando que en la literatura infantil convencional hay mucho más autoras que autores. Lo infantil y el niño asociado a lo maternal. La excepción acá es el hombre. En otra entrevista, una periodista nos preguntó sobre la representación feminista en la literatura infantil y respondí que desde Limonero confío en la calidad de nuestros libros y en cómo los personajes están representados.

-VM: Y en nuestro caso este año logramos en catálogo tener una representación del 50 y 50.

-¿Les gustaría que la Feria de Editores se replicara en el resto del país? ¿Se podría dar en próximas ediciones una versión nómade del FED?

-VM: No sé qué responderte, porque hay muchas cosas que no me terminan de cerrar de un proyecto así. No sé si debe ser exportable el FED, ya que cada ciudad o provincia tiene su feria, por ejemplo está la FER (Feria de Editores de Rosario). Cada provincia tiene sus agitadores culturales y cada ciudad formará lo que mejor le parezca y aggiornado a su manera. Cada lugar debería tener su espacio, como lo que formó La Furia en Chile o la misma FER, simbólicamente es lo mejor. Caer desde acá y decirles que esto es como Starbucks y te lo lleves, no creo.

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